Emergencias colapsadas: hospitales públicos al límite en RD

Falta de camas, largas esperas y déficit de personal agravan la presión sobre el sistema de salud pública dominicano.

La saturación de las emergencias en los hospitales públicos de la República Dominicana se ha convertido en una crisis silenciosa, marcada por la falta de camas, largas horas de espera y un déficit persistente de personal de salud.

Aunque el sistema hospitalario ha experimentado mejoras en infraestructura en los últimos años, la realidad en las salas de emergencia sigue siendo crítica, especialmente en los centros de mayor demanda del Gran Santo Domingo y Santiago.

Falta de camas y pacientes en pasillos

Uno de los problemas más visibles es la escasez de camas disponibles. En muchos hospitales, los pacientes deben permanecer en camillas improvisadas o incluso en sillas mientras esperan ser ingresados.

“Mi madre pasó más de 12 horas en una camilla en un pasillo esperando una cama. Nadie sabía decirnos cuándo la iban a ingresar”, relata Ana Martínez, familiar de una paciente en un hospital de la capital.

Esta situación se agrava en horarios nocturnos y fines de semana, cuando la demanda aumenta y los recursos disponibles son aún más limitados.

Horas de espera en emergencias

El tiempo de espera es otro de los factores que más impacta a los usuarios. Pacientes reportan esperas que pueden superar las 6, 8 y hasta 12 horas, dependiendo de la gravedad del caso y la disponibilidad de personal.

En algunos centros, las emergencias atienden a decenas de pacientes simultáneamente, lo que dificulta ofrecer una atención oportuna.

“Llegué con un dolor fuerte en el pecho y tuve que esperar casi 5 horas para que me evaluaran. Eso no es normal”, comentó un paciente que prefirió no revelar su nombre.

Déficit de personal de salud

A esta situación se suma la falta de médicos, enfermeras y personal de apoyo, lo que incrementa la carga laboral y reduce la capacidad de respuesta del sistema.

Profesionales de la salud aseguran que trabajan bajo presión constante, con jornadas extendidas y recursos limitados.

“Hay turnos donde somos muy pocos para la cantidad de pacientes. Hacemos lo que podemos, pero el sistema está sobrecargado”, expresó una enfermera de un hospital público.

Una crisis que no se ve… pero se siente

Especialistas advierten que esta saturación no siempre se refleja en estadísticas oficiales, pero sí en la experiencia diaria de los pacientes.

El aumento de enfermedades, la demanda creciente de servicios y la falta de planificación a largo plazo han convertido las emergencias en un punto crítico del sistema de salud.

¿Qué se necesita?

Expertos coinciden en que es necesario reforzar la atención primaria, ampliar la capacidad hospitalaria y mejorar las condiciones laborales del personal de salud.

Mientras tanto, miles de dominicanos siguen enfrentando una realidad en la que acudir a una emergencia puede significar largas horas de espera y atención limitada.

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